Archive | noviembre 2010

Harley Davidson cafe racer..

Hola amigos!

Hoy quiero rendir homenaje a una moto que hizo historia dentro de Harley davidson. Esta moto fué y aun es seguida tanto en diseño como en concepto.

Estamos en el verano de 1976 un equipo formado por Vaughn Beals, Jerry Bleustein y Willie G. tomaron la decisión de crear una motocicleta radical, transfronteriza y en la estela de la deportividad de las máquinas italianas y japonesas que dominaban el mercado. Para conseguir su objetivo decidieron tomar la Sportster y llevarla hacia una nueva dirección: las café-racers europeas, motos de serie modificadas caseramente para lograr estéticas y/o prestaciones deportivas. La idea era crear una rápida, ligera y competitiva motocicleta Harley-Davidson. Diseñaron un nuevo chasis de sección triangular más ligero con elementos como su basculante tomados de la XR750 y adaptaron el propulsor Ironhead de 1000cc estrenado hacía pocos años. Unas novedosas llantas Morris de aleación en negro le fueron acopladas junto a un triple freno de disco Kelsey-Hayes (de lo mejor de la época junto a Lockheed) suspensiones de tarado deportivo, y un carburador japonés Keihin en lugar del Bendix/Linkert usual de la marca; unas concesiones a la eficacia únicas hasta aquella fecha. El motor fue terminado en un agresivo color negro y un inédito sistema de escape con sendos silenciadores a cada lado que ofrecía 5cv extra le fue fijado.  La XLCR tenía realmente la presencia de ser una revirada corredora. Con su pequeña cúpula tintada, manillar plano, depósito y asiento monoplaza en fibra de vidrio y sus mandos retrasados, era toda una roadracer a la altura de su tiempo.    

La realidad es que sólo fue novedosa para la propia Harley. En una época en la que tenías a mano una Laverda Jota, Norton Commando, Ducati 900 SS, Moto Guzzi Le Mans, incluso Kawasaki Z1-R, por poner sólo unos ejemplos, la XLCR resultaba en comparación pesada y lenta, y sin embargo fue la mejor Harley-Davidson de su tiempo y una de las más singulares motocicletas que el fabricante ha construido en los últimos treinta años.

Su diseño transgresor y nada convencional para con la tradición de HD le valió la indiferencia del público americano, aunque la prensa especializada se emocionó con ella. Poseía una estética más deportiva que cualquier otra Harley salida de fábrica: sus líneas alargadas, angulosas y pretendidamente veloces la colocaban en un estatus muy distinto al de las HD tradicionales. El resultado fue una moto con una fuerte identidad, altamente carismática, adelantada a la propia Harley y a sus clientes y, sin embargo, obsoleta para el público europeo, de tortuosa rudeza, manejabilidad entredicha y modestas prestaciones deportivas en comparación con otras motos de su tiempo. Durante los dos años que estuvo en producción apenas se fabricaron 3.123 unidades. Se ha dicho que la Café-Racer fue tan extraordinaria en términos de diseño como comercialmente un fracaso, que fue principalmente un arriesgado ejercicio de estilo. Tal vez esta café-racer tampoco hiciese justicia a su nombre de guerra pero, en términos de prestaciones puras, fue la mejor Sportster durante décadas. 

    La realidad es que sólo fue novedosa para la propia Harley. En una época en la que tenías a mano una Laverda Jota, Norton Commando, Ducati 900 SS, Moto Guzzi Le Mans, incluso Kawasaki Z1-R, por poner sólo unos ejemplos, la XLCR resultaba en comparación pesada y lenta, y sin embargo fue la mejor Harley-Davidson de su tiempo y una de las más singulares motocicletas que el fabricante ha construido en los últimos treinta años.

Su diseño transgresor y nada convencional para con la tradición de HD le valió la indiferencia del público americano, aunque la prensa especializada se emocionó con ella. Poseía una estética más deportiva que cualquier otra Harley salida de fábrica: sus líneas alargadas, angulosas y pretendidamente veloces la colocaban en un estatus muy distinto al de las HD tradicionales. El resultado fue una moto con una fuerte identidad, altamente carismática, adelantada a la propia Harley y a sus clientes y, sin embargo, obsoleta para el público europeo, de tortuosa rudeza, manejabilidad entredicha y modestas prestaciones deportivas en comparación con otras motos de su tiempo. Durante los dos años que estuvo en producción apenas se fabricaron 3.123 unidades. Se ha dicho que la Café-Racer fue tan extraordinaria en términos de diseño como comercialmente un fracaso, que fue principalmente un arriesgado ejercicio de estilo. Tal vez esta café-racer tampoco hiciese justicia a su nombre de guerra pero, en términos de prestaciones puras, fue la mejor Sportster durante décadas.

Bueno..animate..y ve a por una Harley..seguro que no te decepcionara !!

Anuncio de la epoca ( Made in Harley Davidson)



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