Archive | julio 2012

Citroën 2 CV Sahara 4×4..quien teme al desierto?

Hola amigos!

Si por alguna razón nos tocara vivir o atravesar el desierto en un automovil clásico yo lo tengo bien claro, tendría o un VW Kubel 181, un VW Escarabajo o un Citroën 2CV Sahara, y es que estos pequeños coches son capaz de mucho mas por muy poco. Poco peso, carroceria casi de papel, algunas diferencias como las aletas traseras recortadas, las tapas del depósito de combustible en las puertas delanteras, la rueda de repuesto sobre el capó delantero y un orificio en el capó trasero para la ventilación del segundo motor son lo diferenciaban del modelo original. Esto permitió a Citroën utilizar gran cantidad de piezas del 2CV original, ahorrando en el desarrollo y la producción.
No tendríamos que ir al año 1.954 que es cuando surgió la idea de acoplar un segundo motor a un Citroën 2CV para fabricar un pequeño 4×4 ( pequeño y ligero ). La tracción integral unida a un vehículo de gran ligereza (apenas 600 kg) y buena altura libre lo convirtió en la herramienta ideal para trabajar en un terreno tan arenoso. El 2 CV Sahara fue presentado oficialmente en el Salón del Automóvil de París de 1.958, aunque su comercialización no se vería hasta 1.960.

foto: staticflickr.com


Cada motor contaba con su propia llave de contacto, su propia caja de cambios y su propio embrague. Un único pedal accionaba ambos embragues, y las cajas de cambios eran accionadas por una única palanca en el piso del vehículo. Como los motores no estaban sincronizados entre sí podían girar a regímenes diferentes según las condiciones de adherencia de cada eje. El 2CV Sahara ofrecía la posibilidad de circular de forma indistinta con el motor delantero, o bien con los dos, cuyo acoplamiento se efectuaba gracias a una palanca situada junto al cambio. El acelerador actuaba conjuntamente en los dos carburadores.
Solamente se fabricaron 799 unidades..una pena, pero en 2005 y 2007 participó en la dura y famosa prueba de Dakar, aunque no la terminó. Hoy en día es un cotizado clásico y no es facil de encontrar.
¿Te imaginas hacer una ruta por el desierto tunecino en un clásico así?..sería genial!!..un abrazo amigos!!..ah!..os dejo un interesante video..espero que os guste!!

 

La catedral y la Gárgola.

La niebla estaba haciendo que la noche fuera aún mas y mas confusa. Estaba allí solo, sentado en la cafetería de la esquina sin más compañia que un café bombón caliente, frente a la gran catedral gótica que tantas veces había visto pasando frente a ella en mi destino al trabajo. Ver aquella inmensa mole de piedra me hizo recordar la época de las Cruzadas, por aquel entonces quienes no podían engrosar los ejércitos que se dirigían a Tierra Santa, hacían su manifestación de fe y entusiasmo con inmensos sacrificios levantando las catedrales de su ciudad a cambio muchas veces del supremo perdón por sus pecados y un cielo ganado. Los reyes, los nobles y los clérigos hicieron gala de gran generosidad con la contribución de sus bienes. Los campesinos se enganchaban a los carros y llevaban piedras, vigas y alimentos a los obreros. Los artesanos agrupados en sus corporaciones juntaban dinero y ofrecían una vidriera o un objeto de culto. Eran épocas donde la Iglesia tenía un poder enorme, ligada a los Reyes del momento. Vidas marcadas por el ritmo palaciego, las conjuras y las traiciones. Entonces era facil ver a alguien en el poder y este ser sustituido porque había muerto ¨en condiciones extrañas¨. No obstante, las catedrales marcaron un punto de referencia para el pueblo, siendo no solo lugar de culto sino de grandeza para la ciudad que la albergaba.

Aquella catedral te observaba siempre. El tañido de sus campanas era en sí como gemidos del pasado. Cuentan los mas viejos que la parte norte de la misma es misteriosa, pues las piedras sangran . Cuando pregunté el porqué ellos me dijeron que por los que murieron construyendola y quedaron aplastados entre la argamasa y las toneladas de piedra.  Yo nunca ví ese maravillosa y extraña circunstancia, nunca, pero no puse en duda que murieran muchas personas en tal colosal arquitectura.

Como decía, en aquella noche fría mi café era lo único que me calentaba. La fría niebla se metía por tus huesos hasta helarte el tuétano. Tenía pereza de levantarme de la cafeteria y marchar hacia mi casa. El dueño del local ya había empezado a limpiar y subir las sillas encima de la mesa. Entendí la indirecta y me levanté dispuesto a marcharme. Ajusté mi abrigo y me puse los guantes. La niebla ahora era escarcha que caía como finas cuchillas sobre tu cuerpo. Al salir me encontré en mitad de la nada, la calle vacía, frente a mí, la catedral. No tenía sueño y el maldito frio hacía que aún tuviera menos ganas de hacer nada y eso que era la una de la madrugada. Me acerqué a la puerta de la catedral y empezé a subir mi mirada hacia la parte alta, donde están las gárgolas siniestras por las que cuando llueve escupen litros y litros de agua. Sus formas grotescas se confunden entre el centelleo del hielo y la niebla pareciendo tener vida propia.

Una luz rara parpadéa en una de ellas. Esa gárgola no es como las demás. Tiene forma de mujer, con partes de animal. Está en una de las torres del lado derecho, junto a la pequeña puerta de lo que en su día fué el acceso principal a aquél ala de la catedral. Una enorme inquietud me inunda, me asalta tal curiosidad que me es imposible no intentar subir a la torre. Que estoy diciendo..debo estar loco..el hielo ha debido congelar mi cerebro. Vuelvo a mirar, y el brillo de luz continúa. Miro y no veo a nadie, es el momento ideal para forzar la puerta . Las bisagras están muy oxidadas y viejas y no me es dificil que ceda con un par de golpes secos. Obviamente, esta puerta solo da acceso a la torre y a mi destino..la misteriosa gárgola.

Dentro de la escalera de caracol hace aún mas frio. Ni los guantes me protegen. Subo ansioso pero prudente pues los viejos escalones están redondeados y empapados por la humedad. Mis pies se tambalean ya que no es nada seguro caminar por allí. Es facil que no hubiera pasado nadie por allí en siglos. El vapor helado sale de mi boca, parezco una chimenea de hielo. Al final de las escaleras un pequeño portón abierto que da acceso al exterior. No sé lo que voy a encontrarme, una imagen grotesca de piedra, quizás la luz no fuera mas que el reflejo de los cristales de escarcha al caer..pero ya daba igual , estaba allí, a punto de descubrir si mereció la pena violar el acceso sagrado.

Mis ojos estaban llororos por el frio. Tuve que frotarlos para ver con claridad en la noche iluminada por los brillos de la luna y la niebla helada. Allí estaba. No tenía una cara grotesca con cuernos y grandes garras, ni una cola de león..era un ser petrificado, una belleza que rara vez podía haber tallado el ser humano. Estaba desnuda de cintura para arriba, sentada en cuclillas sobre la cornisa de piedra. Su cuerpo gris y frio tenía textura de Dragón alado, lo mismo que sus manos, garras poderosas. Me acerqué a su cara sin mirar abajo pues la distancia con el suelo eran muchos metros y no quería temer por mi vida a esas alturas. Sus ojos estaban cerrados. Acaricié con mi mano su frío rostro petrificado. Mi corazón latía nervioso, no sabía si por el momento o porque ella me causaba esa sensación. De repente abrió los ojos. Una luz potente salío de ellos que me hizo resbalar y caer hacia atrás. Cuando abrí mis ojos ella estaba de pié, sus formas pétreas ya no existían y ahora era de piel fina y blanca. Su belleza turbadora me hizo dudar si levantarme o quedarme allí sentado. No podía entender nada. Nunca creí en hechizos ni en magias de ningun tipo, pero aquello era algo irreal, fuera de lugar.

Alargó su mano y la estrechó con la mía. No articulaba ningun sonido, pero estar a su lado me daba paz. Yo ya no tenía frío, solo calor. Miré a sus ojos fijamente y mis labios se posaron suavemente en los suyos. Lentamente ella de dio la vuelta apartando su largo cabello y dejando ver su largo cuello. De nuevo mis besos comenzaron a saborear su piel, despacio..muy despacio, subiendo y bajando por el mismo,y al mismo tiempo haciendo que mis manos se posaran en sus pechos acariciadolos con suavidad.

Ella se giró y arrancó mis ropas. El hielo caía sobre nuestros cuerpos deshaciendose y mojandonos sin parar, lo cual hacía que emitieranos vapor en mitad de aquella noche invernal. Estabamos llevados por el éxtasis y la emoción, fundiendo nuestros cuerpos en uno solo sin palabras, con pasión y sin poder parar. La luz en sus ojos comenzó a fallar, es como si su energía se disipase por efecto de la nada. Empecé a notar su cuerpo frio de nuevo, como la primera vez que la toqué, el mio también dejó de sentir calor. Se levantó y se dirigió a la gran cornisa de la catedral. Su cuerpo volvió a la posición original y quedó petrificada mirando hacia mi mientras una lágrima de sal se quedó congelada en su mejilla de piedra.

Yo tenía mis ropas en la mano, mientras tiritaba de frio. No podía dejar de observarla, de amarla aún siendo de piedra. Me vestí y me senté en aquella cornisa a su lado agarrando su grotesca mano en forma de garra que antes fué una mano suave y cálida mientras el hielo cubría mi rostro.

 

Vías abandonadas en VW Kubel 181.

Hoy es un día de rutas..rutas interesantes y llenas de aventuras. No existe nada mejor que ir en un clásico como el VW Kubel 181 a buscar nuevos senderos, descubrir todo aquello que te es desconocido, sentir la brisa en tu rostro, el calor del sol abrasando tu cuerpo mientras escuchas el delicioso sonido del inmortal motor boxer.

La verdad es que un simple mapa es suficiente para decidir por donde empezar, dentro del Kubel lo justo, un buen termo de café, un poncho verde impermeable por si cae una tormenta,una brújula, y alguna cosa más..por lo demás lo mas importante, muchisimas ganas de hacer de tu camino uno diferente al resto e inolvidable.

No tengo una meta en mi ruta, solo un inicio, donde voy a parar es un misterio. Lo mas interesante es que en esta ruta encontré unas vías abandonadas desde hace muchos años, años en los que el tren pasaba y llevaba sus mercancías y pasajeros a diferentes destinos. Hoy en día están cubiertas por la maleza y las piedras. El Kubel 181 se detiene frente a ellas y las rinde un homenaje, como queriendo con su sonido hacer recordar a las vias que aún son parte del paisaje oculto.

Bueno amigos!!..aquí os dejo una foto que espero que os guste..feliz día!

El espejo.

La colina mas alta del pueblo albergaba una de los conventos religiosos mas grandes y destruidos del lugar. Abandonada en plena desamortización de Mendizabal en 1836 ya no volvió a tener el explendor de entonces, estos son ahora otros tiempos. Desde la plaza al lado de la fuente su silueta imponía respeto a pesar del mal estado en el que se encontraba. A lo largo del tiempo fué desmantelada de sus piedras y bienes, quedando en un esqueleto por donde el viento creaba sus conciertos.

Cuenta la leyenda que había un pasadizo donde las monjas enterraban los fetos de los niños que tenían con los sacerdotes de la iglesia de al lado, claro que nunca se pudo comprobar, pero lo cierto es que ese pasadizo existía aunque rara vez era visitado por el temor a los fantasmas del pasado, y la leyenda comenzó cuando encontraron varios esqueletos de niños recién nacidos allí. La versión oficial decía que eran como unas catacumbas para enterrarlos..la otra versión ya la podeís imaginar.

Cerca del viejo camino junto a la cruz de piedra, vivía una joven de aspeco saludable y fuerte. Alta y guapa, de cabello largo y una sonrisa que hacía despejar las nubes. Era inquieta y deseosa de conocer el mundo mas allá de su pequeño pueblo. Dominada por las férreas cadenas de su familia, ella intentaba escaparse a la mínima oportunidad. Obviamente no era algo desapercibido para ella el viejo convento, y había decidido adentrarse en lo desconocido.

La noche llegó. La luna llena sirvió de potente candil para que pudiera ver en la oscuridad de la noche. Cogió un pequeño puñal y se lo colocó en el cinto. Una traviesa sonrisa surcó su rostro cuando saltó desde su ventana a la verde hierba cayendo sobre ella y rodando hasta el camino. Era muy tarde y nadie la podía ver. Corrió rápidamente hacia el sendero, su corazón latía a toda velocidad y su jadeo constante, ya quedaba poco para la entrada de piedra del pasadizo. ¨Un poco mas..pensó¨..encendió su linterna y comenzo a caminar despacio entre gravilla y telas de araña. Las paredes estaban húmedas y llenas de moho. El camino era ascendente pero cuanto mas se adentraba mas quería seguir. De repente tropezó con algo. El golpe sobre el frio y duro suelo la aturdió un poco pero a tientas buscó la linterna, pues en el golpe esta se había apagado.

Al encenderla vió que había tropezado con un nicho, antigua tumba de alguien pequeño. Un frio sudor recorrió su cuerpo. Se levantó y continuó rumbo al viejo y derruido convento, donde solo quedaba una habitación en pié. Al final llegó. La luna se filtraba entre las piedras dando una imagen entre mágica y tenebrosa. De repente escuchó un chirrido. Era algo manual..nada parecido a un animal. Provenía del interior de aquella sala y eso era una invitación para pasar. Sacó su puñal e intentó abrir la tosca puerta de madera carcomida a través de sus bisagras. Su traviesa lengua jugaba con sus labios mientras escudriñaba entre el oxidado hierro de la puerta. Por fín se abrió !..por un momento contuvo la respiración mientras un monton de polvo caía sobre su melena. La luz poco a poco se hizo a sus ojos marrones. Allí al fondo aun quedaba algo, un antiguo espejo con un marco de latón.

Se acercó a el . Su imagen estaba levemente distorsionada. Con su mano limpió parte de la suciedad del cristal y en ese momento quedó petrificada. A través del antíguo espejo una série de imágenes se sucedían unas tras otras..gemidos constantes y manos arañando el cristal desde dentro. No podía moverse, estaba impresionada por aquel espectáculo de horror y miedo. De repente se quedó negro, ninguna señal de lo que había observado. Acercó su rostro y en ese momento unas manos la atraparon y la metieron dentro del mismo. Según atravesaba el portal su rostro se petrificaba convirtiendose en roca. 

Al día siguiente nadie encontró a la joven. Muchos contaron que se escapó con algún joven para nunca volver..otros dicen que está en el convento ya que escuchan un triste gemido desde lo mas interior de la única habitación en píe..y otro dicen haberla visto en sus espejos cuando en la noche hay luna llena.

 

 

La luz

María acababa de empezar su turno de noche. El calor era sofocante y la ciudad estaba vacía, solo la luz de las farolas anunciaba que no era una ciudad fantasma. Antes de llegar se había dicho várias veces a si misma que aquel trabajo era lo mejor, convenciendose de que esa era la única salida. Trabajaba de enfermera en un Hospital. Aunque ella lo había elegido, tenía días que soñaba despierta con un puesto mejor, dejaba volar su mente a territorios inexplorados haciendo de ellos un mundo de aventura haciendo lo que mas la gustaba.

Sonaron las 12 de la noche. Por desgracia aún quedaba el resto de las horas..y el Hospital vacío. Una mosca empezó a revolotear a su lado mientras ella ojeaba unos informes encima de la mesa. El celador pasó a su lado. Aquel tipo nunca la infundió confianza, parecía amigable, pero algo tenía que la hacía desconfiar. Con sus ojos lo siguió hasta el final del pasillo, vigilante, como queriendo manejarlo con su mente y lanzarlo fuera del pasillo. Al final desapareció por una puerta, por fín..pensó.

Miró su reloj y descubrió lo que se temía, la aguja ni se movía de su sitio.De repente las luces del hospital empezaron a temblar bajando y subiendo de intensidad dando un aspecto inquietante al centro hospitalario. María cerró los ojos e intentó concentrarse en sus cosas, en sus mascotas y lo mucho que la hacían compañía..a lo lejos, mientras sacaba su mente a pasear por los recónditos escondrijos de sus deseos escuchó un fuerte trueno. Era normal que estallara una tormenta..pensó, con este calor infernal es lo más lógico.

De nuevo la luz falló. Esta vez solamente las luces de emergencia quedaron encendidas. El celador pasó corriendo por su lado, huyendo de algo, siempre había sido un poco cobardica, pero aquello era demasiado, huir porque se fué la luz, para María era algo inadmisible. Se levantó de su sitio y se dirigió al final del pasillo. Allí había una vieja sala que nunca se reformó, quizás por temas de presupuesto, pero lo que todo el mundo sabía es que estaba cerrada. Fué un antiguo almacén donde guardaban muestras, y hoy, un lugar polvoriento, con viejos tubos de ensayo vacios y la mitad de las bombillas fundidas. María no sabía que la hizo ir allí, pero era claro que era bastante poderoso pues no podía dejar de caminar entre la lúgubre luz de emergencia.

Su piel blanca y suave se tornó aún mas pálida cuando su mano se posó suavemente el pomo de la puerta. Dentro había luz. No podía ser. La luz era intensa y de un color azul intenso, creando circulos concéntricos. Aún no había abierto la puerta y a través del cristal translúcido de la misma podía observar tal imagen. Giró el pomo y la puerta se abrió. Allí estaba, en medio, encima de la mesa, un ser extraño y la miraba fijamente. Con su mano la invitó a acercarse. María por alguna razón extraña no tenía miedo. Los truenos retumbaban en el exterior, fundiendose el sonido de los mismos con el galopar de su corazón.

Ella se acercó y pudo observar que aquel personaje no era de este mundo..o al menos nada de lo que ella conocía. Sus ojos brillaban y en su interior podía verse como planetas girando e impactando entre sí. Los ojos de María se llenaron de lágrimas al ver tal expectáculo, sin saber que pasaba. El tipo se levantó y la abrazó. La luz se hizo mas y mas intensa, el azul inundó toda la sala. Ella miró al techo y en el pudo ver todos sus sueños, aquellos que la ayudaban a escapar. Respiró profundamente mientras se sentía amada por aquel ser. Volar..pensó..estoy flotando. Un enorme estruendo hizo que todo temblara. La luz fría de los fluorescentes volvió al lugar. Ella estaba en el suelo, con los puños cerrados y temblando. Allí no había nada..solo ella. En ese momento entró el celador. Intentó levantarla pero ella no quiso, con su cabeza buscaba aquella luz, y ahora no la rodeaba mas que polvo y muebles viejos.

Llegó la mañana y con ella su turno acabó. Salió del hospital cabizbaja, su mente era un cúmulo de confusiones, no sabía si había sido un sueño o una realidad, todo para ella era azul. Subió a su piso cansada y confusa. Metió la llave en la puerta y al girarla descubrió que dentro radiaba una luz potente y azul. Su corazón comenzó a latir de nuevo con fuerza. Entró y cerró la puerta tras de si dibujando una enorme sonrisa en su rostro.

Bujías para un VW Kubel 181..

Hola amigos!!

Hoy toca cambiar las bujías de nuestro querido VW Kubel 181. Como sabeís es muy importante el estado de las mismas ya que en ello va desde un arranque perfecto, menor consumo, ausencia de tirones..o todo lo contrario si están mal. En sí las bujías son un elemento económico que no debemos descuidar y por su estado es capáz de darnos información valiosa de lo que le sucede a nuestro coche.

Lo primero que debemos de hacer es valorar si toca o no realizar el cambio, base a esto, está que nuestro vehículo nos esté dando señales de que ya toca cambiarlas. En nuestro caso a veces le costaba arrancar..no pasaba nada, pero era incómodo. Una vez decidido elegimos las bujías ideales para nuestro auto, en este caso compramos CHAMPION -L86C que nos cuestan las 4 no mas de 20 euros. Y digo las 4 porque debemos cambiarlas todas, no solamente las que esten mal, si no lo hacemos es posible que el funcionamiento no séa el correcto.

Luego debemos tener una llave apropiada para desmontarlas..y es que ya de por sí está dificil ya que no tienes mucho espacio donde maniobrar. La palabra clave para hacerlo bien es..PACIENCIA. No intentes ser brusco con ellas..porque no saldrán. Lo mismo al roscarlas de nuevo, con sumo cuidado. Si pasamos la rosca podemos romper el bloque. Una vez que tengamos quitadas las antiguas y puestas las nuevas a volver a colocar todo..cables de bujías..filtro de aceite..si..porque si no lo desmontas no accedes a la última bujía de la derecha.

Bueno amigos..es una operación que implica paciencia y un poco de maña, pero es sencilla. No la descuideís nunca. Aquí os dejo un cuadro que he encontrado muy util para saber el estado de vuestras bujías..y su posible diagnostico. Feliz día amigos!!

Foto: Taringa.net

Fotos 1 y 2 : Estado normal.
Fotos 3 y 4 : Con hollin (hay que regular mezcla, dispositivo de arranque y filto de aire).
Fotos 5 y 6: Engrasadas (revisar motor, revisar combustible, cambiar bujias).
Fotos 7 y 8: Emplomadas (cambiar bujias…no tiene sentido la limpieza).
Fotos 9 y 10: Fuerte contenido en plomo (cambiar bujias…no tiene sentido la limpieza).
Fotos 11 y 12: Generacion de cenizas: (regular motor, cambiar bujias y revisar aceite utilizado).
Foto 13: Electrodo fundido (revisar motor, encendido y sistema de mezcla. utilizar bujias con valor energético adecuado).
Foto 14: Electrodo fundido (revisar motor, encendido y sistema de mezcla. cambiar bujias).
Foto 15: Electrodo fundido (revisar motor, encendido y sistema de mezcla. cambiar bujias).
Foto 16: Desgaste excesivo del electrodo central (bujias nuevas).
Foto 17: Desgaste excesivo del electrodo de masa (bujias nuevas).
Foto 18: Rotura del aislante (bujias nuevas).

El espejismo de la desesperación.

Observaba por su ventana de aquel tercer piso el ir y venir de la gente mientras saboreaba una taza de café. Era bien pronto por la mañana pero ese día lo tenía libre y no tenía nada mejor que hacer. Le gustaba analizar a las personas que corrian hacia su trabajo, las amas de casa con sus grandes carritos de la compra y los niños empujandose en la entrada de un colegio.

Terminó su café y decidió darse una ducha. El agua no estaba del todo caliente, pero le dió igual, el calor era sofocante y agradeció la temperatura suave en ese momento. Durante unos minutos dejo caer el agua sobre su espalda, relajandose dejando su mente totalmente vacía. Vivía en aquel apartamento solo, sin mas compañía que la del televisor de fondo para no sentirse tan solitario aunque ya se había acostumbrado a vivir así.

Salió de la ducha y lentamente se comenzó a vestir. Su armario estaba totalmente desordenado y no era dificil verlo un día con un calcetín de cada color. Apagó el televisor y salió por la puerta dispuesto a bajar las escaleras y es que vivía en un tercer piso sin ascensor, por lo que no le era complicado subir y bajar. Según bajaba observaba los peldaños gastados según sus pies golpeaban en ellos, aquellos peldaños que tantas veces había subido y bajado. El notó que algo no iba bien de repente..se dió cuenta que no hacía mas que bajar y no llegaba a la salida. Llevaba mas de 15 minutos bajando escaleras y estas le llevaban a un piso y otro piso..pero no a la puerta vieja de hierro que daba acceso al edificio.

Cada vez las escaleras se hacían mas y mas pesadas. De repente se detuvo y respiró profundamente. Se preguntó que estaba pasando, porque no llegaba a ningún sitio..quizás estaba volviendose loco. Decidió darse la vuelta y volver  su piso. Comenzó a subir escalera tras escalera. El sudor comenzó a apoderarse de su cuerpo, este se volvía cada vez mas frio, sobre todo cuando descubría que según subía los pisos eran iguales y nunca llegaba a su querida casa. Empezó a llorar de rabia e impotencia. Sus piernas empezaban a dolerle de tanto subir y bajar escaleras. Volvió a pararse de repente. Su ropa estaba empapada, sus ojos vidriosos y sus puños apretados . Se sentó en un escalón y apoyó la cabeza entre sus piernas.

Respiró profundamente y levantó la cabeza. Aturdido se levantó y caminó unos pasos hacia arriba, muy despacio, como queriendo ralentizar las escaleras que de por sí eran estáticas e inertes. Después de mas de 2 horas subiendo sucumbió a la realidad mas irreal..estaba perdido dentro de su propio edificio, condenado de por vida sin poder evolucionar, sin poder salir de aquella espiral de locura. Comenzó a correr dandose la vuelta, bajando a toda velocidad, cuando de repente tropezó y con su cabeza golpeó en un escalón. La sangre corría por su frente cegandolo y haciendo que perdiera el conocimiento.

Cada vez el caliente líquido rojo era mas sensible en su rostro. Abrió lentamente los ojos..estaba aun en la ducha, sentado bajo el agua tíbia, todo había sido una pesadilla..o quizás una visión de futuro. Respiró profundamente y comenzó a llorar.

Foto:  Nikolai Gorsky

 

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