Corazón helado.

El sol ya había empezado a calentar y solo eran las 7 de la mañana. La verdad es que durante toda la noche el calor había sido el protagonista indiscutible arropandonos con su pegajoso tacto, sin poder pegar ojo, ni la asusencia de ropa ni los grandes abanicos de palmera accionados manualmente sobre nosotros hacía mas soportable aquel infierno.
Alrededor nuestro no existía nada..solo rocas ennegrecidas rodeadas de arena negra, tan caliente que caer encima de ella era sinónimo de morir abrasado. Vivíamos en una época donde el ser humano no era mas que un peón en un viejo tablero de ajedrez, donde se juega eliminando adversarios con la diferencia de que estos son reales.

Los meses pasaban muy despacio. Se podía escuchar el aleteo de las moscas zumbando a tu alrededor mientras las intentabas espantar con un gesto torpe y desganado, consiguendo solo acalorarte aún mas y hacer que otras te incordiaran hasta límites de romper tus nervios en pedazos. Aquel gran castillo en mitad de la nada, no era mas que un montón de escombros reconstruidos..donde solo la gran torre gótica se alzaba imponente desafiando al mismo diablo. Cuando llegamos allí eramos mas de 300 hombres armados con sus armaduras ligeras , armas afiladas y sonrisas en el rostro. Hoy solo 13 sobrevivíamos a aquel infierno en vida, sin salida, sin mas que esperar que la muerte lenta y desesperante.

Las espadas se oxidaban en sus fundas, sin uso..al igual que sus ropas acumuladas en una habitación derruida. La mirada de todos ellos denotaba tristeza y a la vez anhelo por descubrir como salir de allí. Uno de ellos se levantó. Su cuerpo desnudo estaba lleno de cicatrices y su brazo izquierdo, el que suele portar el escudo estaba lleno de horribles quemaduras. Giró su cabeza hacia un hueco de la piedra en lo alto y allí lo vio..el Dragón negro.

Alado, con fuertes espinas en sus alas. Solo acercate a el era sentir su calor, su fuego. Las armas eran como pequeñas astillas de madera contra aquel poderoso ser alado. El era el último de 100 grandes dragones, los que acabaron con los demás hombres del castillo. El soldado volvió su cabeza hacia el suelo, girando de repente hacia su espada. La piel le hervía, el sudor empapaba sus ojos que este a su vez enturbiaba su mirada haciendo la visión sobre lo que le rodeaba seres extraños y grotescos. Agarró su espada con fuerza. La empuñadura quemaba grabando las correas del fino metal en la palma de su mano. Con un gesto empezó a mirar uno a uno a sus compañeros y estos comprendieron la señal.

Fueron levantandose uno a uno y dirigiendose a la habitación se pusieron sus vestimentas polvorientas sobre sus cuerpos quemados por el sol y el calor. Comenzaron a subir a la azotea de la torre principal para hacer frente a su destino, los 13 caballeros..soldados del destino buscando su liberación final.

El Dragón negro los divisó y empezó a bajar en circulos amenazantes sobre ellos. Todos formaron una barrera con sus escudos impregnados de barro seco que previamente habían mojado con el agua del pozo salubre del pátio de armas. El Dragón comenzó a escupir fuego sobre ellos de manera constante. Esto hizo que los escudos se quebraran sobre sus brazos. Algunos blandieron sus espadas para asestar mandobles sobre el Dragón..pero eso no sirvió. Con sus garras los despedazó como mantequilla recién hecha. Solo quedaba el..sus ropas estaban quemadas dejando ver su cuerpo desnudo, su espada mellada y sus barbas enmarañadas por el sudor y el calor que derretía sus cabellos.

El Dragón se acercó a la altura de sus ojos. Se miraron firmemente. Obviamente el no tenía nada que hacer contar tal monstruo, pero su ira era tal que el mismo Dragón podía sentir su fuego interior. Soltó su espada y abrazó su enorme cabeza. El Dragón abrió sus fauces para golpearle con fuego cuando el caballero comenzó a arder sobre la béstia. El animal intentó zafarse pero cuanto mas lo hacía..este mas ardía. Fuego con fuego..ira con ira..hasta el final.

Una gran bola de fuego cayó sobre las rocas y se deshizo en múltiples estelas de color. Cuando desaparecieron solo había un pequeño trozo de lo que parecía un corazón..era un corazón helado.

Etiquetas: , , , , , , , ,

About elbauldeguardian

Adventure, Passion and live!!..

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: